Después de haber interrumpido mi boda, castigada fui por el desgraciado Comendador y en la sala del ayuntamiento reunidos estaban los hombres, así que yo como mujer, orden fui a poner.
Venganza contra el Comendador querían y yo por supuesto haría, cualquier cosa para vengar lo que me había, hecho pues también a Frondoso tenia, y a quien colgar quería.
Pascuala vino preguntando y así yo, a las mujeres hice yo saber, las atrocidades que se debieran cometer para ganar la libertad que debíamos merecer.
¡Muerte se habría de dar a tal personaje que creyéndose rey fastidiaría a todo mi pueblo y vida, pues buena recompensa es dar mal a aquel que lo merece y este sin duda es, el diablo en persona!
Planeando la muerte de mi amado tenia, en mente el Comendador, y a sus criados decía lo que hacer debían. A su pesar llegamos a su casa y desde fuera de podía advertir la magnitud de su cobardía, aunque creía que con la puerta no podria-mos.
Raro me pareció que no se esperaba lo que se avecindaba , pues con todo el daño causado, era lo único a lo que su destino deparaba.
La increíble fuerza del pueblo con la puerta pudo, y en ese momento se desató el gran gallina que llevaba dentro, pues al verse en tan aprieto, demandaba piedad y comprensión (esa misma que como gran líder, había tenido con todos y cada uno de los habitantes de nuestro pueblo y de ahí ese buen rollo que se notaba en el ambiente).
Mengo a por Flores fue y como su dueño, pidió piedad en vano ya que Mengo había sido azotado con saña con un palo, Pascuala lo pidió y las mujeres fue dado.
Perseguí a Ortuño y las mujeres pedí que usaran sus armas, mientras ellas gritaban: ¡Viva Fuente Ovejuna y viva el rey Fernando!
Ui!
¡Qué noche tan loca aquella!
A nuestro querido rey fue a chivarse Flores, y como era de esperar a un juez envió para arreglar lo sucedido para castigarnos por lo cometido.
Mientras en Fuenteovejuna se celebraba lo ocurrido a mi padre se le ocurrió que Fuenteovejuna había sido pues cierto era y no habría que dar a nadie por perdido en caso de que el juez viniera a observar lo acontecido.
Un soldado avisar fue al Maestre que amigo del Comendador era, y su intención consistía en arrasar Fuente Ovejuna (se me helaron las venas al escuchar esto). Menos mal que estamos al servicio de nuestro querido rey y el soldado le recordó esto y de opinión rápidamente cambió.
Me encontré con mi amado y a hablar empezamos cuando voces escuchamos, las cuales del juez eran y torturando estaba a gente de mi pueblo pidiendo la identidad del asesino.
Que orgullosa me sentí al escuchar lo que decían, pues todos y cada uno respondían que Fuenteovejuna había sido y aún así soportaban el castigo.
Frondoso también pregunto quién había sido y yo con total sinceridad respondí: Fuente Ovejuna (pues mintiendo no estaba y culpable no me sentía).
El Maestre (otro gallina), al ver que no podría seguir luchando contra los Reyes, perdón fue a pedir y nuestro rey al ser tan bueno y compasivo se lo dió.
¡Que orgullosa me siento de su majestad!Después, el juez al Rey fue a decirle, que imposible, era descifrar quien fue explicando lo que se le había dicho y que habían ido a hablar con su majestad.
Y ahí estaban mi padre y mi amado (y Mengo) explicando lo malo que era el que muerto está y pidiendo ser suyos pues nuestra voluntad era.

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