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domingo, 4 de marzo de 2018

2º acto (Miguel Calcerrada).

Bueno, ahora continuare contando lo sucedido. Una vez reina ya la calma en Fuente Ovejuna en la plaza se reunieron mi padre, el alcalde y el primer regidor,  hablaron sobre la escasez de alimentos que había, y de la imposibilidad de coger alimentos del pósito, ya que un mal año se aproximaba y lo iban a necesitar, aunque algunos en el pueblo no estábamos de acuerdo con eso yo si lo estaba por lo cual para mi todo estaba bien. Volviendo a mi casa después de haber estado escuchando la conversación de mi padre con el regidor vi que estaban discutiendo Barrildo y el recientemente licenciado en la universidad de Salamanca, Leonelo, sobre la educación y debido a que no era un tema que me interesase mucho me fui, pero cuando estaba apunto de llegar a mi casa me di cuenta de que se me había caído el pañuelo que llevaba, por lo que tuve que volver hasta la plaza pasando por todos los lugares en los que había estado, recorrí todo el camino que había hecho antes hasta llegar a la plaza de nuevo y no se si fue suerte, casualidad, o el que, pero cuando llegué estaban discutiendo mi padre y el comendador sobre mi, también estaba el primer regidor y Fernán Gómez, el comendador le estaba reprochando a mi padre lo sucedido antes, cuando rechace a ese cerdo porque el no podía entender porque si las otras mujeres si le aceptaban yo no, a lo que mi padre le contestó reprochándole que lo que había hecho estaba mal y le animó a vivir honradamente en el pueblo, que era lo que todo el mundo quería, le dice a Fernán que estaba a su lado cuando pasó que su deber era respetar y honrar a sus vasallos, y empiezan a discutir todos sobre el tema de la honra hasta que finalmente el comendador se enfada y expulsa a todos de la plaza por lo que se van todos a sus respectivas casas, menos yo, que como no me había visto, ya que estaba escondida, decidí quedarme durante más tiempo y lo que pasó a continuación fue que empezó a hablar con sus criados sobre lo que acababa de pasar, generándole la duda de que otras mujeres quisieran juntarse con él, y empiezan a pensar, en eso llega un soldado y le informan de que las tropas de los Reyes Católicos están atacando Ciudad Real y nada más enterarme fui a mi casa ruda a contárselo a mi padre.
Un día después me encontraba con Pascuala y con Mengo y en eso le confesamos que teníamos miedo de encontrarnos con el comendador después de lo sucedido y también les confesé a ambos que después de eso había empezado a amar a Frondoso debido a  la valentía que mostró al salvarme, justo cuando nos íbamos a ir vino Jacinta, corriendo y pidiéndonos ayuda, ya que el comendador se la quería llevar a Ciudad Real con el, y la estaban persiguiendo sus criados y tanto Pascuala como yo sabíamos que no podíamos hacer nada para evitarlo por lo cual empezamos a correr para huir pero no obstante Mengo dijo que el la ayudaría, cogió una piedra y luego me contó Jacinta que cuando llegaron les intento convencer de que no se  la llevasen, pero en eso llegó el comendador y les ordenó que le atasen y le azotasen y es lo que hacen, ella misma intentó convencer a Fernán de que les ordenara parar  recordándole la honradez de su familia, lo que no le gustó nada al comendador y ese gusano ordenó que se la llevaran al castillo  para que fuese violada por todos.
Unos días después salió al fin Frondoso de su escondite para ir a verme,  nos confesamos nuestro amor, y fue a pedir mi mano a mi padre, cuando fue me contó que encontró a mi padre y al regidor hablando de las atrocidades que se habían cometido los días anteriores y sobre la victoria próxima de los Reyes Católicos sobre Ciudad Real y cuando acabaron  de hablar se acercó a ellos y le pidió a mi padre mi mano, mi padre acepto su propuesta e inmediatamente empezaron los preparativos de mi ansiada boda.
Mientras se estaban acabando los preparativos para la boda fui a comprarme la ropa adecuada y en eso me encontré con el comendador y justo llego un caballero y le hizo enterar de la derrota en Ciudad Real, lo cual le hizo enfurecer mucho. Una vez la boda ya estaba preparada se empezó a celebrar este acto tan esperado, parecía que todo iba a ser perfecto, pero de pronto interrumpieron el comendador, Fernán y sus hombre y detuvieron a Frondoso, a mi padre, que intentó evitarlo, le quitaron la vara y le pegaron con ella delate de todos nosotros, finalmente el comendador y sus lacayos cometieron el acto mas ruin y miserable de sus vidas, me secuestraron.

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